Si dependía
únicamente de los hermanos Lumière, a Chaplin lo recordaríamos como bailarín, a
Fellini como dibujante vendedor de comida, a Hitchcock como tendero, a Kurosawa
como un militar descendiente de samuráis y a Clint Eastwood como un trabajador multitasking por horas. O mejor: no nos
sonarían sus nombres. Los dos geniecitos de bigote que crecieron en Besançon-Francia
en el taller fotográfico de su padre, inventaron en 1894 el cinematógrafo,
aparato capaz de fotografiar imágenes en movimiento y proyectarlas, pero no le vaticinaron
un porvenir más ambicioso que el de llenar sus platos de comida para después llenarse
de polvo como sus cuerpos. El cine no tiene futuro, dijeron. No pensaban más
que en celuloide, tiempos de exposición, fotogramas por segundo y en el franco
que pagaría cada asistente a su primera función.
Editorial
pág. 2
domingo 11 de marzo de 2012
Hugo (publicado en diario HOY y La República)
Vi dos veces la película Hugo y me gustó una, la segunda, cuando
ya sabía qué era lo que Scorsese me podía ofrecer y lo que no. Como cuando uno
va de viaje a un lugar conocido y ya no siente la decepción de no encontrar lo
que estaba en Internet. Porque en las películas busco historias que me
conmuevan, antes que grandes efectos especiales. Necesito guiones capaces de
causar una catarsis aristotélica, piedad, terror y purificación, antes que un
minucioso trabajo técnico. Y cuando se dan juntos, drama y técnica, hay algo
inagotable.
sábado 3 de marzo de 2012
Sobre la entrevista de Gestoso (publicado en La República)
Foto: www.flickr.com/photos/presidenciaecuador
Yo y mi ingenuidad. Aparté mi rutina de acostarme temprano por ver al afamado Jorge Gestoso entrevistando al Presidente Correa. Quería ver, de frente –como se llama el programa –, al periodismo y al poder, al escrutinio del CNN y al Presidente más inteligente y popular de los últimos tiempos. Yo, con mi infantil esperanza, no caí en cuenta que la publicidad del programa la vi en un medio público y la entrevista la sintonicé en un canal incautado por el gobierno. Igual prendí la tele expectante. Una hora y media después y con la computadora sobre las piernas, la apagué con náuseas. El Presidente Correa le dedicaba un poema a Gestoso: “¡Qué gusto, usted! / ¡Tan buen periodista!”. Y el show vendrá en jarabe, una vez al mes.
Escrito por
Andrés Cárdenas M.
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América Latina,
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Política,
Publicado
jueves 1 de marzo de 2012
Moneyball (publicado en diario HOY y La República)
1: No sé nada de béisbol. 2: De
niño ya vi suficientes películas “basada en hechos reales” como para saber que
David le gana a Goliat, la voz en off
me va a contar qué hacen hoy los protagonistas, y terminaré pensando, engañado,
“si él pudo, por qué yo no”. 3: Brad Pitt y su rubia cabellera sonríen en los
afiches. Esto auguraba una película menos interesante que el queso de los
nachos y con fecha de expiración en minutos. Error. Moneyball vale la pena y sobresale en la pálida cartelera
ecuatoriana.
lunes 13 de febrero de 2012
El árbol de la vida (publicado en diario HOY, La República y Rollinga)
Malick
habla con Dios. Sí, Terrence Malick, director y guionista, se puede dar el lujo
de filmar su plegaria de más de dos horas con todas las potencialidades del
cine en su máxima expresión: fotografía, actuaciones, música, etc. Y, como se
trata de un grito al cielo, no tiene por
qué encarcelarse en ningún esquema dramático. ¿Acaso las lágrimas necesitan un
desarrollo en tres actos? ¿El sentido necesita puntos de no retorno?
Todo fluye (publicado en diario HOY y La República)
El título es
tomado de la clásica cita atribuida al filósofo griego Heráclito, que considera
a la historia de la humanidad un devenir animado por el conflicto, por la
guerra. Y empata perfectamente con el pensamiento de un compañero de prisión de
Iván, el protagonista de la novela, durante los años leninistas y estalinistas
de la Unión Soviética: “La violencia es eterna; por mucho que se haga para
destruirla no desaparece, no disminuye, solo se transforma”.
domingo 15 de enero de 2012
La soledad de los números primos (publicado en diario HOY y La República)
La metáfora que Paolo Giordano,
escritor turinés de casi treinta años, toma prestada de la matemática sobre los
número primos gemelos, es lo suficientemente sencilla, abstracta y bella como
para tener bastante parte en su éxito de premios y ventas. Los números primos
no se dividen para ningún otro que no sean ellos mismos o el número uno. Están
solos, son distintos y no se componen de la multiplicación de otros, como el
571, el 149 o el 233. Nunca dejan de existir, por más que estiremos la recta
numérica hasta el infinito. Y los números primos gemelos son aquellos que,
sorpresivamente, aparecen casi juntos, separados por un maldito y aburrido
número par: 3-5, 17-19, 197-199, 521-523. Y estas tristes parejas tampoco
desaparecen nunca de la tediosa extensión de la recta numérica.
sábado 31 de diciembre de 2011
Sobre la inmunidad parlamentaria (publicado en diario HOY y La República)
Podemos imaginar esa aula de clase
de adolescentes en la que el grandote impone sus reglas y castigos. Ese que le
cuesta unir sujeto y predicado pero que tiene cicatrices en los nudillos y que
cuenta las historias de los hermanos mayores como propias, hace los bautizos, establece
escalafones arbitrarios, premia a sus incondicionales. Todo es disimulado y
eficaz: el silencio producto del miedo es el aceite funcionar a la perfección
los engranajes de esa máquina primitiva.
jueves 29 de diciembre de 2011
lunes 19 de diciembre de 2011
Shadowlands
Transcribo los mejores textos de la película Shadowlands (1993) dirigida por Richard Attemboroug y con Anthony Hopkins como C.S. Lewis.
TEXTO 1
¿Dónde estaba Dios aquella noche?
¿Por qué no lo impidió? ¿No se supone que Dios es bueno y que nos ama? ¿Quiere Dios
que suframos? No creo que Dios crea exactamente que seamos felices. Quiere que
seamos capaces de amar y ser amados. Quiere que maduremos. Y yo sugiero que
precisamente porque Dios nos ama, nos concede el don de sufrir. O por decirlo
de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un
mundo de sordos. Porque somos como bloques de piedra a partir de los cuales el
escultor poco a poco va formando la figura del hombre. Los golpes de su cincel,
que tanto daño nos hacen, también nos hacen perfectos.
TEXTO 2
Una amiga mía, una mujer muy
buena, estaba perfectamente y un minuto después sufría una auténtica agonía. Ahora
está en el hospital y le han dicho que está enferma de cáncer. ¿Por qué? Cuando
quieres a alguien no deseas verle sufrir, no puedes soportarlo, quieres sentir
tú sus dolores. Y si hasta yo pienso así, ¡¿por qué no piensa así Dios?!
TEXTO 3
JOY: Déjame decirlo antes de que
para la lluvia y volvamos.
JACK: Qué tienes que decir
JOY: Que me voy a morir. Y entonces
querré estar también contigo. La única manera de hacerlo es hablar de eso
contigo ahora.
JACK: No te preocupes, me las
arreglaré.
JOY: No. Puede ser mejor que eso.
Puede ser mejor que arreglárselas. Quiero decir, que el dolor que vendrá es parte
de la felicidad de ahora. Ese es el trato.
TEXTO 4
JACK: No me digas que ha sido lo
mejor que ha podido ocurrir.
AMIGO: Solo Dios sabe por qué
ocurren estas cosas, Jack.
JACK: Dios lo sabe, pero ¿le importa?
AMIGO: Claro que sí. Nosotros
vemos tan poco, no somos el Creador.
JACK: No, nosotros somos las
criaturas, las ratas del laboratorio cósmico. No dudo que el experimento sea para
nuestro propio bien, pero aún así, ¿Dios es el disector, no? Todo este mundo es
un maldito caos.
TEXTO 5
JACK: No puedes aferrarte a las
cosas. Tienes que dejarlas ir.
DOUGLAS: Jack, ¿crees que existe
el cielo?
JACK: Sí, yo creo.
DOUGLAS: Yo no creo en el cielo.
JACK: No importa.
DOUGLAS: Pero me gustaría volver
a verla.
JACK: A mí también.
TEXTO 6
Tengo tanto miedo de no volver a
verla. De pensar que el sufrimiento no es más que sufrimiento. Sin causa, sin propósito,
sin sentido. Ahora tengo un poco de experiencia. La experiencia es una maestra
brutal. Pero aprendes. Dios mío, sí aprendes.
TEXTO 7
¿Por qué amar si la pérdida duele
tanto? No tengo más respuestas, solo la vida que he vivido. Dos veces en la
vida me dieron a elegir: como niño y como hombre. El niño escogió la seguridad.
El hombre, el sufrimiento. La pena de ahora es parte de la felicidad de
entonces. Ese es el trato.
domingo 11 de diciembre de 2011
Antes del fin

Cuando murió Jorge Federico, la concepción que entonces tenía del tiempo resultó inválida. Ya no fue vertiginoso su pasar ni agobiante su pasado, todo quedó suspendido en un vacío desgarrador.
En mi imposibilidad por revivir a Jorge, busqué en las religiones, en la parapsicología, en las habladurías esotéricas, pero no buscaba a Dios como una afirmación o una negación, sino como a una persona que me salvara, que me llevara de la mano como a un niño que sufre. Lo que antes había leído con un juicio crítico, ahora lo absorbía como un sediento.
Volví a Jaspers. A las pocas páginas di con una cita de Epicteto: "El origen de la filosofía es percatarse de la propia debilidad e impotencia". (...).
Sí puedo decir que el tiempo de mi vida se quebró, que después de la muerte de Jorge ya no soy el mismo, me he convertido en un ser extremadamente necesitadom que no para de buscar un indicio que muestre esa eternidad donde recuperar su abrazo.
(Antes del fin, Ernesto Sabato, p.159, Seix Barral).
- - -
Siempre me han preocupado estos jóvenes cuyos ojos están destinados a la belleza, pero también al infortunio porque ¿qué más desventurado que un sediento buscador de absolutos?
(Antes del fin, Ernesto Sabato, p.169, Seix Barral).
La creación artística, según Sabato.

Una novela profunda surge frente a situaciones límite de la existencia, dolorosas encrucijadas en que intuimos la insoslayable presencia de la muerte. En medio de un temblor existencial, la obra es nuestro intento, jamás del todo logrado, por reconquistar la unidad inefable de la vida. A través de la angustia, en una máquina portátil comencé a escribir de manera afiebrada la historia de un pintor que desesperadamente intenta comunicarse.
Extraviado en un mundo en descomposición, entre restos de ideologías en bancarrota, la escritura ha sido para mí el medio fundamental, el más absoluto y poderoso que me permitió expresar el caos en que me debatía; y así pude liberar no solo mis ideas, sino, sobre todo, mis obsesiones más recónditas e inexplicables.
La verdadera patria del hombre no es el orbe puro que subyugó a Platón. Su verdadera patria, a la que siempre retorna luego de sus periplos ideales, es esta región intermedia y terrenal del alma, este desgarrado territorio en que vivimos, amamos y sufrimos. Y, en un tiempo de crisis total, solo el arte puede expresar la angustia y la desesperación del hombre, ya que, a diferencia de todas las demás actividades del pensamiento, es la única que capta la totalidad de su espíritu, especialmente en las grandes ficciones que logran adentrarse en al ámbito sagrado de la poesía. La creación es esa parte del sentido que hemos conquistado en tensión con la inmensidad del caos. "No hay nadie que haya jamás escrito, pintado, esculpido, modelado, contruido, inventado, a no ser para salir de su infierno". ¡Absoluta verdad, querido, admirado y sufriente Artaud!
(Antes del fin, p.78, Seix Barral).
El escritor, según Sabato.

Quizá, por mi formación anarquista, he sido siempre una especie de francotirador solitario, perteneciendo a esa clase de escritores de quienes señaló Camus: "Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen". El escritor debe ser un testigo insobornable de su tiempo, con coraje para decir la verdad, y levantarse contra todo oficialismo que, enceguecido por sus intereses, pierde de vista la sacralidad de la persona humana. Debe prepararse para asumir lo que la etimología de la palabra testigo le advierte: martirologio. Es arduo al camino que le espera: los poderosos lo calificarán de comunista por reclamar justicia para los desvalidos y los hambrientos; los comunistas lo tildarán de reaccionario por exigir libertad y respeto por la persona. En esta tremenda dualidad vivirá desgarrado y lastimado, pero deberá sostenerse con uñas y dientes.
(Antes del fin, p. 63, Seix Barral).
miércoles 9 de noviembre de 2011
The end (publicado en La República 08/11/2011 y en diario HOY)

Hace tres años el feriado de difuntos lo pasé con Rodrigo: mal futbolista pero profesor de brillante memoria. Hoy su cuerpo está enterrado en el cementerio general de Santiago. Murieron esos amigos con los que viví en Tailandia, murieron mis tías de cáncer, murió Dios asesinado en su intento por ser hombre, víctima de una injusticia de la autoridad, murió Steve Jobs que había creado iTodo y era el paradigma de hombre exitoso, murió mi hermano menor antes de que nadie pueda besarlo, murió Sabato, murió Salinger. Mueren todos. No hay nada que hacer. Nada. Que. Hacer. Suena The end del grupo californiano The doors, parte de la banda sonora de Apocalypse now. Créditos, agradecimientos y oscuridad en la sala. Nuestra respiración tiene fecha de caducidad. La temperatura de nuestras manos será temperatura ambiente. Todos, el que escribe, el que lee, y el que no hace ninguna de las dos, serán ceniza, desecho, gusanos. Ser-para-la-muerte, dijo Heidegger.
domingo 30 de octubre de 2011
Corazón turbio y luminoso

La concepción de héroe de Pérez-Reverte, bastante shakespeareana. Bien.
Diario El Universo 30/10/2011
¿Cómo ha evolucionado la mirada de Ínigo de Balboa, la voz narradora de las aventuras de Alatriste, en estos quince años?
Se hace adulto. Al principio, Alatriste era el perfecto héroe, un tipo alto, fuerte, sobrio, serio. Ahora que Íñigo ha crecido lo ve matando, borracho, solo, con los lados oscuros, con los rincones tenebrosos y, claro, le pierde el respeto, penetra más en él. Ahora, de todas formas, le admira por lo que realmente debe ser admirado.
Cuesta comprender las contradicciones de Alatriste, es un héroe pero, a la vez, un asesino a sueldo…
Eso de ser buenos y malos es mentira. Con Alatriste intento que el lector se dé cuenta que un héroe puede tener corazón turbio y luminoso, al mismo tiempo, y que todo forma parte de la naturaleza humana. Me asombra esta sociedad occidental tan moralmente impecable porque yo, en cambio, mientras más vivo y más pelos blancos tengo en la barba, más dudas me surgen y más comprensivo intento ser.
De los personajes que transitan en estas aventuras, ¿a quién considera su amigo, con quién se iría de copas?
Con Alatriste. Quizás con Francisco de Quevedo iría un rato, pero la última copa me la tomaría con Alatriste; eso sí, sin hablar. Él es de ese tipo de amigos con los que estás en la barra, mirando solo a la gente.
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