
Copiar estos pedazos de la novela de Cormac McCarthy es una confidencia. Como vaciarme un poco. Aquí pueden tener un poco más de contexto.
p. 87
Agarró la mano del chico y le encajó la pistola. Coge esto, susurró. Cógela. El chico estaba aterrorizado. Le pasó un brazo por la cintura y lo abrazó. Su cuerpo tan flaco. No te asustes, dijo. Si te encuentran vas a tener que hacerlo. ¿Entiendes? Chsss… Nada de llorar. ¿Me oyes? Ya sabes cómo hacerlo. Te la metes en la boca y apuntas hacia arriba. Rápido y con decisión. ¿Lo has entendido? Deja de llorar. ¿Lo has entendido?
Creo que sí.
No. ¿Lo has entendido?
Sí.
Di sí papá lo he entendido.
Sí papá, lo he entendido.
El hombre le miró. La imagen del terror. Le quitó la pistola. No, no lo entiendes, dijo.
No sé qué he de hacer, papá. No sé qué he de hacer. ¿Tú dónde estarás?
Déjalo.
No sé qué he de hacer.
Chsss… Estoy aquí a tu lado. No me voy.
¿Prometido?
Prometido.
Creo que sí.
No. ¿Lo has entendido?
Sí.
Di sí papá lo he entendido.
Sí papá, lo he entendido.
El hombre le miró. La imagen del terror. Le quitó la pistola. No, no lo entiendes, dijo.
No sé qué he de hacer, papá. No sé qué he de hacer. ¿Tú dónde estarás?
Déjalo.
No sé qué he de hacer.
Chsss… Estoy aquí a tu lado. No me voy.
¿Prometido?
Prometido.
p. 204
El hombre le cogió la mano resollando. Tendrás que seguir tú solo, dijo. Yo no puedo ir contigo. Tienes que seguir adelante. No se sabe lo que puede deparar la carretera. Siempre hemos tenido suerte. Tú la tendrás otra vez. Estoy seguro. Anda, ve. No pasa nada.
No puedo.
Tranquilo. Esto se veía venir desde hace tiempo. Ya está aquí. Continúa hacia el sur. Haz como hemos hecho hasta ahora.
Te pondrás bien, papá. Tienes que ponerte bien.
No. Lleva siempre encima la pistola. Necesitas encontrar a los buenos pero no debes correr ningún riesgo. Ninguno. ¿Has entendido?
Quiero estar contigo.
No puede ser.
Por favor.
No. Tienes que llevar el fuego.
No sé cómo hacerlo.
Sí que lo sabes.
¿Es de verdad? ¿El fuego?
Sí.
¿Dónde está? Yo no sé dónde está el fuego.
Sí que lo sabes. Está en tu interior. Siempre ha estado ahí. Yo lo veo.
Llévame contigo. Por favor.
No puedo.
Por favor, papá.
No puedo. No puedo llevar a mi hijo muerto en brazos. Pensé que podría pero no puedo.
Dijiste que no me abandonarías nunca.
Lo sé. Perdona. Te llevo en mi corazón. Como te he llevado siempre. Eres el mejor que conozco. Siempre lo has sido. Aunque yo no esté tú puedes seguir hablándome. Puedes hablarme y yo te hablaré a ti. Ya verás.
¿Te oiré?
Sí. Claro que sí. Tienes que hacer como si imaginaras que hablamos. Y me oirás. Tienes que practicar. No te rindas nunca. ¿Vale?
Vale.
2 comentarios:
fabuloso
Como siempre, un agrado encontrar estas sorpresas en twitter, gracias!
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